Todo domingo de Pascuas, debe tener sus huevos de chocolate
Aún recuerdo con una sonrisa como corría de pequeño por la casa buscando los huevos de pascua… y luego el tesoro de chocolate que uno se comía con esa emoción y magia que envolvía el día. Ahora, le toca el turno a los pequeños de la casa pero debo admitir que me encanta esconderlos y ver como los buscan… uno aún quiere jugar.
A todos, un feliz día y espero que el conejo les traiga mucho chocolate!!!

