Años estudiando la semántica de las etiquetas xHTML, las posibilidades del DOM y javascript y su uso junto a las hojas de estilo CSS, ese ingente trabajo que comenzó el señor Tim Berners Lee allá a principios de los 90, la prehistoria tecnológicamente hablando, ¡y ahora parece que todo el mundo quiere revisar lo que lleva tanto tiempo funcionando!.

La verdad es que como desarrollador me emociona vivir en una época como esta. Yo compararía el movimiento actual de la web con el movimiento hippie de los años 70. ¿Amor libre para todos?… ¡no!, conocimiento y tecnologías libres para todos.
Ahora todo el mundo puede expresarse en internet fácilmente mediante blogs, además de poder apoyarse con streaming de audio y video gracias a servicios de terceros como YouTube. Cada día asistimos al nacimiento de nuevas APIs y servicios web, y al mismo tiempo, decenas de mashups ven la luz para usar esas APIs de mil y una formas distintas. Esto ha dado lugar a una revolución tecno-cultural, en la que grupos de usuarios con conocimientos medios de programación pueden llegar a crear aplicaciones antes inimaginables, y en la que aun aquellos con conocimientos nulos pueden hacer uso de esas tecnologías.
Desde el punto de vista de alguien volcado de lleno en la interacción persona-ordenador, también es un momento interesantísimo, ya que una de las características de esta revolución es la aparición de nuevos paradigmas en la resolución del gran problema que es permitir a los usuarios manejar la gran cantidad de información que posee internet.
En nuestro estudio estamos investigando el impacto que tiene las Rich Internet Application sobre sistemas de gestión tradicionales, adaptándolos y mejorando en lo posible la experiencia del usuario al interactuar con los mismos. Esto podría ayudar en un futuro a modernizar los sistemas de información tanto de la pyme como de los organismos públicos, permitiendo que toda este alboroto al que han bautizado como web 2.0 de a luz una nueva forma de interactuar.